Descripción

Un referente dentro de la DOCG Chianti Classico, este vino representa el equilibrio y la elegancia de Castello di Fonterutoli. Fruto de un coupage dominado por la Sangiovese y complementado por la Malvasia Nera y la Colorino, Mazzei Fonterutoli Chianti Classico nace en una diversidad de parcelas situadas a diferentes altitudes. La riqueza de sus suelos calizos y margosos da lugar a un vino pulido, expresivo y con una gran capacidad de guarda.

Ficha técnica

El productor
Tipo
Tinto
Añada
2024
Grado
13.9% vol.
Variedad
90% Sangiovese, 5% Colorino, 5% Malvasia nera
Origen
Chianti Classico DOCG

Cata

Vista
Rojo rubí brillante e intenso.
Nariz
Aromas intensos marcados por recuerdos de frutos negros (mora, arándano) entrelazados con especias frescas y ligeros toques minerales.
Boca
Presenta un cuerpo bien proporcionado, elegante y fluido. Ofrece un paso por boca suave y maduro, sostenido por una estructura limpia que aporta frescura y persistencia.
Temperatura de servicio
16 °C.
Maridaje
Su equilibrio y carácter especiado lo convierten en el acompañante natural de la gastronomía toscana. Resulta ideal para maridar con una clásica 'bistecca alla fiorentina', guisos de caza, pastas con ragú, carnes rojas asadas y quesos curados como el pecorino.

Viñedo y elaboración

Descripción
Selección de siete viñedos diferentes ubicados en Castellina in Chianti. Las parcelas se enclavan entre los 220 y 570 metros de altitud sobre el nivel del mar y están conducidas en cordón espolonado y Guyot, con una densidad de plantación de entre 4.500 y 7.500 cepas por hectárea.
Edad
Cepas de entre 18 y 38 años.
Suelo
Terreno rico en textura, predominantemente calizo y compuesto por una combinación compleja de caliza y marga (albarese y galestro).
Vinificación
Elaboración por separado de cada una de las parcelas de la propiedad. Fermentación alcohólica a temperatura controlada (26–28 °C) con una maceración de entre 16 y 18 días.
Envejecimiento
12 meses de envejecimiento en barricas de roble francés de 225 y 500 litros, seguidos de 30 a 45 días de reposo y ensamblaje en depósitos de hormigón antes de su embotellado.